Más y más

por Fausto Lipomedes  -  29 Junio 2010, 22:15  -  #Cosas de todos los días

IMG00080-20100625-1025Hoy día de esperas, asombro ante el caos que han montado los trabajadores del Metro. Madrid patas arriba. Atontado mirando la locura de una ciudad que tiene prisas y se encuentra llena de obstáculos. Ha habido momentos en los que nada cabía hacer, ni siquiera indignarte, las cosas están así, los ineptos chupatintas con pulseritas de cuero y de tela junto a relojes Rolex lanzan sus mensajes, unos echando las culpas a los otros, todos recién maquillados, todos ajenos a la realidad. No se para quien hablan, no se quien les escucha, la gente les da la espalda y sigue resignada buscando una parada de autobús, o sopesando volver andando a casa. He vivido una especie de revolución, de inicio de guerra civil silenciosa, de tirada de toalla, casi daban ganas de reír y nada de llorar. Tantos cielos de miles apelotonados en los semáforos, tan solos todos, cada uno con nosotros mismos. Pensando en el futuro, y en este mundo de hoy en día lo futuro es lo inmediato. 

 

IMG00079-20100625-1024A quien le importan los demás. Vivimos en micromundos de amigos unidos por las más impensables coincidencias. Nos creemos todos más conectados, nos creemos compartir más cosas y lo único que hemos creado son falsas islas de troncos a merced de cualquier brisa. Ayer comi con un viejo amigo, no por la cantidad de años, sino por la cantidad de experiencias y momentos vividos juntos. Elegante, enfundado en su traje azul, con su corbata perfectamente anudada. Un restaurante elegante, luz tenue y una conversación en voz baja. Consultor brillante en sus días, se siente ahora un inútil. Empieza a claudicar. De pronto me empieza a hablar más de los problemas con sus hijas adolescentes que de negocio. No hay negocio, el modelo se ha acabado, le digo. Manuel, esto está dando los últimos coletazos, estamos asistiendo al final de un ciclo, no podemos consumir más, no podemos vivir más confortablemente, ya no tenemos tiempo de darnos más cremas en la cara, ni gastar la ropa que nos compramos. Ya no tenemos tiempo para abrir tantas bolsas y plásticos que envuelven a una simple hamburguesa. Se ha acabado el marketing package para diferenciar los productos, porque el planeta ya no tiene más recursos. Hemos fracasado por ser ambiciosos, por pensar que el mundo es nuestro, por pensar en que todo era inagotable, por pensar que todo va bien si hay crecimiento, más, más, más y más. Pero más ¿para qué?, ¿para quién?

 

Imagen1-copia-1.pngHoy los empleados del Metro nos ha hecho amontonarnos, pero nos molestábamos unos a otros, perdíamos nuestra dignidad, nuestra independencia, nuestra exclusividad. Hoy hemos ido todos apelotonados, pero nos falta lo que ellos tienen, nada que perder. Nuestra cultura, nuestra rica cultura occidental y burguesa ha muerto, se ha fagocitado a si misma, se ha atrofiado como las estirpes viciosas sólo capaces de mirar su ombligo.  Un beso


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