Lo importante de ubicarse

por Fausto Lipomedes  -  19 Julio 2010, 19:48  -  #Viajes

Julio2010 3375Cuando llego a un nuevo lugar, a un nuevo habitáculo, lo primero que hago es mirar su luz. Antes incluso que la cama, antes incluso que el cuarto de baño. Aquí estoy en un nuevo paraje, en un nuevo entorno, no tan a mi aire como durante el fin de semana, pero degustando mis momentos de soledad. Entra luz, que no es poco. 

Julio2010 3368Me han metido en una cama con dosel, tan grande, tan inmensa. Me acuerdo de ti, no puedo remediarlo, rememoro borrascas y mareas, e imagino cruzar contigo el cabo de Hornos, donde dicen se producen extrañas y violentas tormentas, que desperdicio. 

Julio2010 3369Junto a la cama, y dado que ahora vivo en una especie de buhardilla, me han construido un extraño cadalso. Subo, esperando ver mi soga, pero sólo encuentro una especie de escritorio de colegio hecho de madera. Una banca, una madera que hace de pupitre, y todo ello mirando al cielo. Dan ganas de escribir, poemas, poesías de amor. Dan ganas de convertirse en romántico de perderse mirando el cielo, de dedicar horas y horas a pensar. 

Julio2010 3376Me asomo por mi ventanuco, y veo más ventanucos y chimeneas. Estoy rodeado de directores generales, de presidentes de grandes empresas, ex ministros, secretarios generales de ministerios, CEOS (Chief Executive Officer), y de toda esta parafernalia de hombres de empresa. Encorbatados, rasurados, con sus trajes, sus pelos cortados como adolescentes, hombres de gimnasios, hombres que se sientes listos, hombres que viven bajo el yugo de las ventas, de los contratos, hombres conectados, constantemente vigilados por sus corporaciones, estrujados, hombres con disponibilidad total 24x7. Hombres que a pesar de que aún no hemos salido del crack del sistema burgués capitalista del consumo siguen con la misma retaila: la competitividad, la eficacia, el liderazgo, el triunfo, el éxito, la rentabilidad, la eficiencia, la innovación, la demanda, el consumo, el crecimiento, el puto crecimiento en un medio mundo que ya no puedo adquirir más de lo que tiene, mientras el otro medio muere sin nada. Se acabó occidente, nos suicidamos, despertaremos una mañana y millones de hombres de oriente, birmanos, negros, malayos, chinos, africanos, arabes, somalies, millones de hombres y mujeres sin nada que perder, nos habrán invadido. Nunca es tarde para ubicarse, y hoy a mis 50 me he dado cuenta que no quiero saber nada de toda esta filosofía yo mismo he contribuido a difundir, que no comparto lo que me toca defender, que no creo en ello. Nunca creí, pero antes me era indiferente, y ahora me lo sigue siendo, pero ahora, la diferencia, es que quiero huir, menuda paradoja. Un beso. 

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