Espera paciente

por Fausto Lipomedes  -  27 Septiembre 2011, 13:28  -  #La crisis

Madrid-20110920-00239Por más que miro a mi alrededor, nada llama mi atención. Trato de escuchar retazos de conversaciones, pongo los noticieros en el coche a las horas en punto, miro, observo y tengo la extraña sensación de que nada, absolutamente nada, pasa en este mundo. El planeta parece bloqueado, o quizás esté yo bloqueado y no sea capaz de vislumbrar todas esas cosas maravillosas que me he propuesto sacar a escena. Sí,  te cruzas con estampas tiernas, escenas para un buen melodrama, pero reales, que impacten, que te despabilen, yo no veo. Tomo un café y hay un precioso perro, todo sucio, amarrado con una correa a un poste. Paciente espera a su amo o ama que deduzco debe de estar dentro del garito desayunando. Y llama mi atención, y lo hace porque siento debilidad por los perros, y siento debilidad porque he convivido con ellos, y sé de su fidelidad, de su tremenda capacidad psicológica, de su habilidad para saber si estás triste o contento, de su infinito agradecimiento, del tremendo amor que continuamente reclaman y dan, y todo ello en silencio, con suaves gruñidos y algún ladrido, sin brazos, con su hocico. Admiro a los perros. 

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