Dualidad

por Fausto Lipomedes  -  10 Noviembre 2009, 17:37  -  #Cosas de todos los días

Convive la muerte con la vida, lo verde con lo amarillo, el sonido con el silencio, pero siempre se acaba imponiendo el uno al otro, o el otro al uno, y así de manera alternativa, en una espiral infinita. Todos llevamos dentro una parte tenebrosa, una parte ruin, una bolsa orgánica venenosa que almacenamos cerrada con una válvula que a veces abrimos y sentimos en nuestras gargantas el amargor del veneno, la satisfacción del daño infringido, y quién diga que no, miente o es que no sabe de esa capacidad maligna que almacenamos en nuestro organismo. Se suele dinamizar con la soledad, se suele dilatar cuando solo estamos con nosotros mismos y se muestra en todo su esplendor según la ruindad de la vida de cada uno. Se atrofia con la felicidad, se vuelve musculosa en las etapas difíciles y ruines. Se pone en alerta con el tiempo perdido, el que nunca vuelve, el malgastado, el irrecuperable. Todos somos blancos y negros, traidores y fieles, todos contenemos nuestros instintos, todos somos egoístas y queremos lo mejor para nosotros mismos, todos queremos ser felices, todos odiamos y amamos, todos encontramos y nos relajamos, y buscamos y nos tensamos, todos ocultamos y mostramos, engañamos y decimos la verdad, todos morimos cíclicamente, nos renovamos, arrugamos, erguimos, sonreímos y lloramos, todos somos duales y si no, nos volvemos cínicos. 
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