Aires de libertad

por Fausto Lipomedes  -  21 Noviembre 2010, 17:33  -  #Cosas de todos los días

GSC 0001 (2)-copia-1El día invita a recogerse. Todo indica que va a llover. Hago planes. Algo de ejercicio, luego un rato de trabajo, más tarde una comida suave y tarde de sillón y manta, leyendo o mirando la tele, una tarde perfecta de otoño avanzado.

GSC 0006Hay Sol y también sombras. Grandes nubes se mueven deprisa oscureciendo amplias zonas. Pasan veloces tintando la tierra a su antojo. Lo bbservo, es un espectáculo bonito de ver. 

GSC 0007Me pongo a trabajar, pero no dejo de pensar en los trozos de tierra oscureciéndose y volviéndose a iluminar. Enseguida me levanto a seguir observando un poco más. Hace frío, hace aire. Me cuesta concentrarme. Vuelvo dentro y trato de aislarme de todo frente al ordenador que me muestra la rutina. 

GSC 0003 (2)Mi hijo se ha ido. Es la primera vez que lo hace, y me alegro de ello, pero no deja de causarme también cierto pesar. De pronto, te quedas solo. A mi también me ocurrió, pero no de una forma tan natural como a él, yo estaba deseando irme de casa, huir, no soportaba el ambiente opresor, absurdo y falsete de mi familia. 

GSC 0009-copia-1El día va oscureciéndose. Ayer, sábado, llevé al crío a un partido de baloncesto, jugaba él. Me siento en las gradas, de manera discreta. Me da igual si en el lado de los padres del equipo visitante o en el lugar que ocupan los padres del equipo de mi hijo. Procuro no hablar con nadie, odio el asociacionismo, y más si el motivo es un evento deportivo paterno-filial. Los chicos salen a la cancha, mi hijo juega, y creo que le gusta verme allí, sentado, observándole. Deseo que juegue bien, que meta canastas. Admiro su soltura, admiro su tranquilidad y cómo parece divertirse. Estoy sentado, las piernas estiradas y los píes apoyados en la banca delante y bajo mi. Le sigo observando y no puedo dejar de acordarme de lo mal que lo pasaba yo cuando mis padres, en una de sus escasas apariciones, iban a verme a algún tipo de actividad del colegio. Lograban anular cualquier capacidad innata o cualquier tipo de iniciativa, ya que ni por lo más remoto, quería que descubrieran quien era en realidad, tampoco creo que tuvieran mucho interés en ello. Recuerdo con especial frustración las obras teatrales, en las que, de ningún modo, daba rienda suelta a mis interpretaciones, siempre debía de ser el chico educado, heterosexual, cristiano y medianamente tonto, que se supone debía de ser. En aquellos años, eramos muchos así, y tratar de ser de otra forma era imposible, asi que mejor simular y dividirte en dos, el ser social y el ser íntimo. 

GSC 0005Mi hijo, ayer, después del partido, compartió un rato conmigo, cenamos juntos, y después se subió a su cuarto, donde me imagino chatearía con sus amigos y amigas. Y hoy, a las diez, se ha ido. Había quedado con un amigo para ir a ver un partido, luego comerían por ahí y de allí a casa de su madre. Y yo, alegre, algo sorprendido, me he quedado solo, con un día por delante que imaginaba con él. He tratado de disfrutar de mi recién conseguida libertad paternal, y vuelvo al inicio del artículo, he diseñado un día tranquilo, acorde con la meteorología. 

GSC 0004 (2)-copia-1Las ventanas sudan las primeras gotas de frío, y dentro yo, oculto como en una vaina, subiendo y bajando, organizándome, en silencio, siempre en silencio. 

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase: