Colono 45

por Fausto Lipomedes  -  13 Noviembre 2014, 01:02  -  #Colono

 

Aquí estoy de nuevo, en mi buhardilla. Quien no sepa cual era el estado de mi cabeza puede leer algunos artículos anteriores.  La verbena popular habíame sacado de mi casa  y habíame lanzado a la calle. 

Qué tristes son las rupturas ¿verdad? Se te engancha el cerebro recordando lo que ya no sientes, imaginando de dónde pudo surgir y cómo lo alimentabas. Te quedas perplejo tratando de desmenuzar, de narrarte mentalmente cómo, cuando y con qué cronología fue desapareciendo todo aquello. Se te quedan en la cabeza fragmentos de una sonrisa, fotogramas en color sepia, y nada más. Te quedas triste, deambulas triste, vives triste, no sabes muy bien porque, si por la persona que ya no está o por esa capacidad desconocida que descubrimos en nosotros de crear ilusiones y dejar que luego se deshagan hasta desaparecer como una voluta de humo, y esa capacidad asusta, casi aterra. 

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