Colono 4

por Fausto Lipomedes  -  15 Agosto 2013, 16:22  -  #Colono

IMG_0058.JPGHoy, día 28 he ido a por la pintura para pintar los dos cuartos y las puertas y ventanas. Un bote de quince kilos para una superficie de aproximadamente 50 metros cuadrados, ya veremos.  Las ventanas hay que decaparlas antes, quitarlas el barniz. Se decapan con una liquido, se deja actuar unos minutos y con una espátula a quitar barniz. Luego se pone una capa de una sustancia que se llama selladora, que sirve para tapar los poros de la madera y después a pintar de verde. He comprado la pintura, el líquido decapante, el liquido denominado “selladora”, dos rodillos y dos pinceles, un espátula, una brocha para el decapante (igual se me ha olvidado uno para la selladora), y un bote de aguarrás. Creo que eso era todo, ya os contaré como ha ido la experiencia, la prueba piloto para el resto de la casa. 

¡Ah!, También he hablado hoy con el suministrador del gas, el miércoles próximo he quedado a las once con el instalador para ver la ubicación del depósito y ver los costes.  

Realmente debimos de mezclar mal la pintura. ¿Por qué?, Porque con el bote de quince kilos hemos tenido para una sola habitación. Bueno, estoy exagerando, nos ha sobrado (¿un par de kilos a lo mejor?). No lo sé, soy malísimo con eso de medir. Bueno, hoy es lunes, creo que primero de julio. Ayer domingo, tal como teníamos previsto, nos marchamos con el viejo automóvil y cargados en él con todos los aparejos de limpieza y de pintura que compramos el sábado por la tarde. S sigue con sus muelas, y hoy lunes va al dentista. 

Bueno, lo cierto es que acabamos el cuarto yo creo que por la inercia que llevábamos dentro y por el convencimiento teórico de acabarlo, porque vaya paliza. El cuarto era sencillamente enorme y cuando das las primeras pasadas de pintura y te das cuenta de lo que te va a costar empapar la pared y multiplicas el esfuerzo que te ha costado por los trozos de pared que aún te quedan similares al finalizado con un esfuerzo similar ¡madre mía!, el mundo se te viene encima. Tan cansados, más que cansado yo estaba harto, estábamos,  que decidimos no pintar el techo, convenciéndonos de que estaba limpio. Y en verdad que lo está. 

En todo caso, yo creo que las instrucciones de la pintura estaban un poco confusas. Es decir, el bote ponía que debía de ser disuelto con una décima parte de agua. Mi recomendación es que se duplique la cantidad de agua. ¿Por qué?, sencillamente porque la pintura se extiende mejor y queda impregnada en la pared. Además es de esas paredes granuladas y hasta que entra la dichosa pintura en todos ellos. ¡¡Uff!!, no quiero ni pensarlo. 

Se nos marchó el día en el cuarto. Susana preparó un par de sándwiches de jamón de york y otro de foiegras. Nos bebimos casi tres litros de agua. Hoy el día ha sido menos entusiasta, quizás porque como decía S, esta casa es muy grande, enorme, y si eso ha costado pintar un cuarto, ¿qué no costará pintar el salón? Bueno, sea como sea lo haremos, al menos un par de cuartos y el salón. Por lo demás, en verdad que aquello requiere un trabajo ingente. Porque no sólo es la casa, es también el jardín o el huerto o la parcela. De pronto el suelo estaba repleto de hojitas de todo tipo, me imagino que habrá que recogerlas, os prometo que lo haré. Hay que regar, algo me dijeron de podar, hay que limpiar, hay que. Estuve pensando muy en serio y no puedo dedicar mi vida al jardín y al campo, necesito seleccionar que quiero cuidar y cuidarlo, y el resto del tiempo disfrutar con el entorno, he de pensar en esto. 

Al llegar abrimos todas las ventanas de par en par y levantamos las persianas. Sorpresa, en dos de las persianas encontré dos avisperos, uno por la parte interior de la persiana y otro por la parte externa. Alucinante ¿verdad?, ¿Desde cuando no abrían esas persianas?. Creo firmemente que las casas se estropean de no usarlas. Derribé los avisperos no sin antes tener un pequeño dilema en mi cabeza sobre si debía “integrar” esos avisperos en mi entorno ya que después de todo yo era el intruso. ¡Y una mierda!, Un avispero es un avispero, ya lo que nos faltaba, avisperos al garete. Una araña enorme negra o marrón oscura, una especia de tarantulilla, al lado del quicio de la puerta de entrada. Creo que hay que hacer la casa inexpugnable a los ataques de todos los bichos, bichejos y bichitos que viven fuera, que se vayan al jardín que es enorme, joder. 

 

Sobre las ocho nos volvimos. Un poco de caravana, pero no mucha. Llevé a S a casa, y comenzó a llover, como llovió. La temperatura bajó hasta los dieciséis grados. Una ducha y a dormir. A propósito, hoy no he tenido agujetas. Un beso. Se me acaba de ocurrir que tengo que visitar la Librería Agrícola de la calle Fernando VI. 

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