Colono 18

por Fausto Lipomedes  -  29 Diciembre 2013, 22:57  -  #Colono

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S. se ha quedado este fin de semana en Madrid. Venía su amiga I. desde Andalucía y saldrá esta noche con ella de copas. Ayer también me dijo que el próximo jueves se va de concierto con su otra amiga C. y con Á. un pavo de treinta y pocos años que yo creo que se la quiere tirar. En fin, que me lo contó el viernes y me mosqueé. Yo me largué a las cinco y llamé a B. quien me había telefoneado la noche anterior, y a quien no cogí el teléfono porque estaba con S., y para que queríamos más. Seguramente quede con ella el próximo jueves, también para cenar, aprovechando la coyuntura. S. se pone enferma cada vez que quedo con ella, bueno lo cierto es que sólo he quedado con ella un par de veces desde que estoy con S., quien cree que puede renacer nuestra antigua relación, y de veras que no, simplemente B. es tan vital y positiva que me agrada saber de ella y reírme un rato con ella también, y no niego que aún siento mucho cariño, tanto que la última vez que nos vimos, nos besamos.

Lo mío con S. se acaba. Llevamos sin acostarnos más de dos meses, que digo dos, yo creo que tres meses, al menos como lo hacíamos antes, con cierta asiduidad y con cierta pasión. Ella sabrá, yo sabré. Yo que sé, simplemente nada. Me siento vacío e incapaz de hilvanar una historia, un relato para mi vida, voy como un barquito velero sin timonel, a merced del viento, a veces escorado y entrándome agua. 

Hoy, también aprovechando que no venía S. he invitado a mi ex a venir a comer unas chuletas y a ver a los perros. Sé que le hace ilusión y también ha servido para olvidar el incidente de unos meses antes. El día ha sido estupendo, si exceptuamos que hemos pasado frío, sigo sin gas. 

Mi ex ha encontrado a los chicos gordísimos. En verdad lo están. Desde el pasado fin de semana sólo comen un platillo de pienso que les pone G. todos los días, o que les debería de poner, porque a veces pienso que esta mujer igual no viene todos los días, nunca se sabe. No quiero ser un desconfiado, pero es que hay veces que llego y me encuentro con los perros como abandonados. Hemos acabado el día dando un paseo con los canes. Ha sido un paseo agradable y creo haber recuperado la amistad especial que tengo con mi ex. Para mí es importante porque es la única persona que conociendo todos mis defectos, me acepta tal como soy y disculpa mis medianías. Es cómo si conociera los entresijos de mis razones para ser cómo soy y estuviera confortable con ello. Claro está, mantiene las distancias y opta por alejarse de las conductas que no acepta. Son espacios de tiempo cortos los que compartimos pero para mí son un bálsamo reconfortante, un espacio para descansar.  

Como decía, con S. estoy peor que nunca. Ya hemos dormido una vez en camas separada,  ya me he ido echo un basilisco de casa un par de veces y ya me he hecho a la idea, al menos diez veces, de que se muere lo nuestro, y a veces siento alivio y otras agobio. S. sigue en sus trece, quiere tener un niño y yo no. 

Pasa el tiempo y la convivencia ni siquiera es dura, es absurda. A veces recuperamos parte del encanto que nos unía hace tiempo. Entonces nos encontramos y hacemos el amor. Lo hicimos un par de veces, y en una de ella me corrí dentro de ella, ¡que inconsciencia! Ya han puesto el gas en casa; exactamente no han llenado el depósito, sino que han instalado siete botellas provisionales hasta que “industria” legalice la instalación, Siete meses después ya hay gas en casa y S. estaba aquí, así que por vez primera hacía calorcito dentro de la vivienda, quizás ese confort nos llevó hasta la cama. Fue un amor violento que acabó estallando dentro de ella. S. me ha echado en cara mi contradicción. Es decir: ¿Por qué te corres dentro de mí si no quieres tener nenes? Creo que la respuesta es evidente y escapa a toda razón, sólo la respondo con una sonrisa que esbozo en medio del sofoco. Ella me aparta y en un tono despreciativo zanja aquello con: “Pues no te corras más dentro de mí”. Y a mi aquello me supo a cuerno quemado, no se porque.

 

Más tarde vendrá C. para revisar la instalación eléctrica. Parece ser, eso me han dicho, que todos los aparatos eléctricos enchufados a la corriente hacen una derivación (no sé que es eso), hacía la tubería de cobre que trae el gas a la casa, y nada, que cualquier día saltamos por los aires. A pesar de ello seguimos lavándonos las manos, a pesar de que den unos calambritos como pinchacitos de agujas, y cuando nos duchamos no podemos agarrar los grifos. Vaya una situación. También necesito que recubran con placas de uralita el techo del garaje, de no ser así, se me va a caer el techo de la cantidad de agua que está acumulando ya que está hundido en el centro y se acumula el agua. 

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