Colono 12

por Fausto Lipomedes  -  22 Diciembre 2013, 01:12  -  #Colono

105-0568 IMGIgnoro porque razón S. quería vivir conmigo. Ignoro porque razón yo admití hacerlo. S. se vino a casa y creo que no ocupó mucho espacio, exceptuando el que hube de hacerle en los armarios para su ropa. S. hacía la cena, S. se trajo consigo una perrita que adoptamos ambos. S. sentía fascinación por aquel animalito, creo que incluso más que por mí. S. ponía la lavadora y veía tele, mucha tele. S. fumaba muchos porros, en exceso, S. era dormilona, S. comenzó a retrasarme la hora de llegar al trabajo, S. y su eterna melancolía. S. pintó la casa, S. y yo compramos muebles en el IKEA, lo que dio a nuestro hogar aún una sensación más fría. S. parecía hacer su vida y, fundamentalmente, a mi me aburría su apatía, sus ganas de no hacer nada, aunque tampoco le importaba que yo hiciera mis cosas, así que no era extraño que cogiera el coche y decidiera irme solo a la casa en el campo. Durante esos fines de semana apenas había comunicación y a mi vuelta, que solía ser los domingos por la noche, nunca sabía a ciencia cierta si iba a estar ella o no. Puede que,, en realidad, yo le pareciera a ella más aburrido aún.

Así las cosas, decido invitar a casa a mi ex y a mi hijo. Sé que les hace ilusión pasar un fin de semana disfrutando de los perros. Acogiéndome a esa especie de rutina con S., decido no decirle nada. Supongo que le ha quedado claro que mi relación con mi ex es absolutamente de amistad, de hecho la recuperé cuando me divorcié de ella, cuestión que siempre me ha alegrado. 

Hablo con S. y le digo que se viene mi ex y mi hijo, y que se quedan el fin de semana. Media hora después empiezo a recibir mensajes de ella diciéndome que soy un gilipollas y que me deja. Al final, soportando su groserías a través del móvil, intentando ocultarlo ante mi ex, avergonzado, decido marcharme a Madrid. 

 

Llego a Madrid, charla con S. llora, se pone mimosa, decido quedarme a dormir con ella, mando un mensaje a mi ex y ella me devuelve otro, diciéndome que vuelva,, que se ha ido la luz y que pasa de quedarse en esa casa sola. Vuelta, S. subiéndose por las paredes, me insulta me llama de todo. Yo cedo me da igual, me llama cada quince minutos al móvil mientras vuelvo y me pone a parir.  Llego a casa, y S. llama y me anuncia que viene también a recoger su bicicleta. Llega a las cuatro y media de la madrugada, borracha, con el coche derrapando, hace sonar el claxon. Se levanta mi ex, S. la llama hija de puta, menos mal que no la oye, calmo a S. Tira la bici se va, vuelve, hablamos, la logro convencer para que no me deje. Se va a quedar a dormir, se acaba marchando, lo cual no deja de ser un alivio. A la mañana siguiente se me cae la cara de vergüenza delante de todo el mundo. Decido llevar a mi ex y a mi hijo a Madrid. Mi ex dice que es una ingenua, que creía que podíamos mantener una amistad pero que es imposible, que no volverá a ocurrir. No sé que quiere decir, no la entiendo, no entiendo nada. veo luego a S. y me dice que está avergonzada, que intuye que ha roto algo muy fuerte, yo la disculpo y la digo que se olvide del percance pero sí, efectivamente lleva razón. No sé porque no la mando a tomar por el culo. 

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