Biónico

por Fausto Lipomedes  -  9 Noviembre 2010, 19:30  -  #Días de soledad

Noviembre2010 3597Todo va muy rápido, tan rápido que realmente asusta. El mundo no para, nunca dejan de suceder cosas, la mayoría absurdas, pero no dejan de suceder cosas, sin contenido, vacías, previsibles. Declaraciones, comunicados, hechos, gestos, palabras bienintencionadas o no que, sin sorprendernos, van ocupando espacio en una biblioteca gigante y hueca, y con un único objetivo, hacernos perder la memoria. Y no deja de resultar paradójico que la perdamos, la memoria, en medio de un mundo con capacidad de almacenar y almacenar y almacenar. En realidad somos un gran almacén de vacío, sin historia, pues no existen los hechos relevantes que puedan ser considerados como tal, como históricos. 

Noviembre2010 3575El pasado se ha quedado quieto. No se en que momento ocurrió, pero un día se paró y lo subieron a los tejados, donde permanece impasible, observando el bullicio que ocurre abajo. Es cómo su tuviéramos dos atmósferas. Arriba el pasado, y abajo, a nivel de calle, el presente, en el que, paradójicamente, todo el mundo se pregunta: ¿cuál será el futuro?

Noviembre2010 3602Sin mirar arriba, al pasado, inmersos en el ridículo presente y sin ser capaces de organizar un futuro, la verdad es que el panorama sólo invita a ser un alienado en una marea sin mucho sentido. Vivo en un cierto estado de tensión, yo, que soy una persona inquieta sí, pero que me considero tranquilo. Todo ha cambiado en tan pocos años, todo se ha vuelto tan esquizofrenico, tan violentamente veloz que la realidad se ha convertido en una especie de violador de almas. 

Noviembre2010 3605Hace poco, muy poco, era capaz de controlar los hechos que ocurrían a mi alrededor. Un grupo selecto de hechos que era capaz de tener sometidos, que evolucionaban según el empuje que les daba, que morían cuando les mataba, que nacían cuando lo provocaba. Pero en pocos años, los hechos se han multiplicado, han eclosionado como pequeñas pompas de tinta que explotan a mis pies. Saltas, andas dando brincos, tratando de no pisarlas, evaluando su disposición, arriesgándote en cada zancada como al cruzar un campo de minas.

IMG00203-20101105-1529Ayer, a la una del mediodía, uno de mis momentos de desgarro, pensaba en todo ello mientras observaba el otoño muriendo. Lo más tétrico es que esta realidad no tiene solución. Y me da pánico pensar en ello. Me da pánico sentirme solo en medio de una turba enloquecida, ansiosa, capaz solo de mirar horizontalmente. Echo de menos el término "nuestro", la única esperanza en medio de este delirio colectivo, cuya única, absurda, patética y ridícula pregunta es: ¿cuándo acabará esta crisis? y que ni siquiera se da cuenta de que esta crisis no tiene fin, sino que es el ansiado nuevo modelo económico que tanto nos prometían los cínicos.

Noviembre2010 3589Hay una curva preciosa en mi camino diario a este entorno. Hago el recorrido en silencio, monótonamente, como un ser biónico, de goma. Duchado, los dientes limpios, la ropa limpia. Miro el paisaje y sólo pienso en el tiempo que pierdo. Me entristece ver los colores ocres del otoño muriéndose y sin haber podido disfrutar de ellos. El pensamiento es fugaz, pasa enseguida, y de nuevo me vuelvo biónico, y conduzco hermético, tanto que a veces creo que si no agarrara el volante seguiría yendo a dónde voy, como en un sueño reiterativo. Sigo el camino y me doy  cuenta como se ha reducido mi capacidad de ilusionarme, a raíz de la desaparición de las realidades y los hechos que antes eran capaces de sacarme de esta repetición. Pasa el pensamiento, y de nuevo el ser biónico absurdo avanza por el camino, hasta que llego a la curva, una curva hacia el infinito que invita a apretar el acelerador y a salir volando hacia algo, por fin, definitivo.  

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