Algo raro en la ciudad

por Fausto Lipomedes  -  5 Noviembre 2009, 19:16  -  #Cosas de todos los días

Había algo extraño hoy en la ciudad. Había una especie de quietud. Había una especie de abandono, de espacios vacíos. Ha habido momentos en que me he sentido como el único habitante en ella, como uno de los pocos supervivientes después de una catástrofe de grandes dimensiones. 
Me he imaginado una ciudad de pocos hombres y de pocas mujeres. Me he imaginado un mundo de gentes solitarias, cansadas de tanta sociedad, gentes en sintonia con la naturaleza, gente alejada de la gente para no contaminarse de las envidias, de las avaricias, de los engaños, de las mentiras, de los odios. He imaginado una ciudad silenciosa mandada por todo aquello que no hace ruido. 
Una ciudad de grandes espacios en la que poder respirar. Un ciudad en la que poder disfrutar de las sombras, habitada y no usada, cuidada, respetada, querida, acariciada, mimada, engrandecida, animada. Una ciudad sin hombres ni mujeres sin patria, hombres y mujeres autónomos, autómatas, independientes, ambiciosos. Me he imaginado una ciudad para los críos, una ciudad para ti y para mi. 

Había algo extraño hoy en la ciudad. Había poca gente, no había casi nadie. La ciudad parada, sin la velocidad a la que la llevamos con nuestras prisas. Algo raro, algo inexplicable, algo asombroso y admirable, había algo adorable en la ciudad, algo que me hubiera gustado mirar contigo, comentar, en voz baja, hoy daba cosa gritar. 
 
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