Al otro lado del escaparate

por Fausto Lipomedes  -  4 Noviembre 2011, 14:13  -  #Cosas de todos los días

Mi mundo sentimental se divide en dos polos, quizás en dos partes. Tiene encuentros maravillosos, vivencias enriqucedoras que convierto en multitud de recuerdos. Tiene esencias guardadas en la tela de camisas y almohadas que se evaporan con el tiempo, rastros de momentos y más recuerdos. Mi mundo sentimental vive mucho tiempo en la nostalgía y queda a menudo definido por un suspiro. Mi mundo sentimental carece de capacidad de planificación y lo sostiene una raíz profunda que parece no necesita nutrientes. Mi mundo sentimental es básicamente pensar en él, conformar la realidad a ese pensamiento y convertir en equilibrio la nostalgía. Mi mundo sentimental se sustenta en la imaginación, y como no tengo mucha, la poca que tengo la estrujo como a un trapo aún húmedo. Mi mundo sentimental son objetos que alguna vez rozaste, objetos silenciosos que esperan una ubicación definitiva. Mi mundo sentimental tiene pasado, del cual vivo, el presente que ahora describo y carece de futuro, pues el futuro son pequeños presentes que, enseguida, pasan a ser pasado. Es como un curriculum que no para de engordar pero sin puesto de trabajo. Mi mundo sentimental sólo me gusta porque tu eres parte de él. Mi mundo sentimental está en un escaparate, solo, detras de una luna, preciosamente iluminado, y con un letrero en el que se indica su precio. Todos los días lo miro, todos los días me detengo y lo anhelo, pero no tengo suficiente dinero. 03.11.2011 017

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