A los pies de la muralla

por Fausto Lipomedes  -  6 Abril 2011, 17:10  -  #Nueva etapa

IMAG0003Tu arriba y yo abajo. Tu durmiendo y sin pensar, yo despierto y dándole vueltas a la cabeza. Jugando a una especie de ruleta rusa absurda, dentro de una espiral que se cuando empieza y las infinitas dimensiones que tomará. Una especie de tornado que comienza como una pequeña brizna de aire y acaba arrancándonos del suelo con fiereza. No se qué ocurre, no se si es resentimiento, no se si es una rabia latente por lo que nunca ocurre. No se, no se qué es. Trato de hacerte la vida fácil y, simplemente, no lo consigo. Lo fácil se convierte en complicado, lo que debería ser sencillo se sofistica. Lo que veo a veces tan cerca, tan a la vuelta de la esquina, otras lo siento inalcanzable, ignorando que hay entre ello y yo. Oigo tus pasos arriba, luego no duermes tampoco. Ahora oigo el armario, por más que pienso no se qué puedes buscar en él. No hay peor cosa que echarte de menos cuando estás en casa, simplemente es insoportable.  Tengo la  tele puesta, ruido de fondo sin sentido. Sigo oyéndote arriba, una tos y de nuevo el  silencio. Yo abajo y tu arriba, adivinándonos, adivinándote, impotente ante lo que piensas de mi a veces, irremediable, imposible de cambiar tu opinión, pues no se qué discurso usar. Se me traban las palabras, pues debería partir de tus ideas, aceptarlas y a partir de los hechos construir mi defensa. Pero lo que piensas no es cierto, es sólo una posible interpretación, sólo el tipo que estaba allí en ese momento fatídico sin saber de dónde venía, sin saber dónde quería ir. Tienes la virtud de ser cómo eres, yo quizás peco de no tener tu frescura. Tienes la habilidad de ir decidiendo la vida según llega, y yo también lo hago, pero sorteando los obstáculos que se me ponen delante. Trato de planificar para evitarlos, sobre todo porque en esta cochina ciudad has de ser como un jugador de ajedrez, ajustando horarios, viendo agendas, teniendo en cuenta las de terceras personas de las que también dependes. En realidad todo eso se traduce en una pérdida absoluta de libertad.

 

IMAG0008Hoy he estallado, supongo que la he jodido para siempre. Mis palabras se han truncado, las imagino plumas contra tu pared de acero, y comprendo esa pared, y desde abajo observo la superficie resplandeciente, y me siento pequeño, ridículo y despreciable, una vez más lo siento y espero a que se habrá alguna puerta, no tengo dónde ir ni tengo ganas de ir a ningún sitio. 

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