Solos

por Fausto Lipomedes  -  5 Septiembre 2009, 10:11  -  #En Bicicleta

Un día más, y ya van cuatro, sobre la bici. Hoy estaba realmente cansado, pero me apeteceía estar un rato a solas. Este fin de semana estoy con mi hijo y me ha llenado la casa de ruidos nada más llegar. Necesitaba aislarme, exigirme un poco a mi mismo, a pesar del cansancio que acumulado durante toda al semana. Además, quería despedirme del vigia, ya que a partir de la semana que viene, la regularidad a la hora de dedicar un rato a esto de montar en bici, desaparecera, y él, el vigia, también lo hará del quicio de su puerta y se hundirá dentro de su casa. Vaya usted a saber si alguna vez le volveré a ver, dada su avanzada edad. 
El vigia da la bienvenida a un pueblo. Observa todo lo que ocurre, y aunque no nos saludamos, nos miramos cortesmente, yendo explícita en la mirada un respetuoso saludo. Sólo mira de frente, y lateralmente es capaz de ver, lo que dan de si los movimientos de glóbulos oculares, ya que el cuello parece tenerlo rígido. Hoy está sin chaquetita, quizás es que haya subido un poco la temperatura, aunque yo la noto igual que estos días de atrás. Pero deduzco, y me fio de él, que al menos un grado más puede hacer.  No le tengo simpatia al vigia. Verle sentado es una estampa sólamente dulce en mi imaginación, o en la de cualquier observador. El vigía parece controlar, y aún a su avanzada edad, trata de escrutar lo que ocurre a su alrededor, controlando que sus rencores, sus envidias, sus odios, sus simpatias, siguen vigentes al margen de la evolución. El vigia me representa ese saco de relaciones inamovibles de los pueblos. Esos sentimiento heredados de generación en generación, una de las formas más primitivas de ser y de vivir. En todo caso, un hombre solo también, pero por su mirada, deduzco que intranquilo y hasta puede que esa tensión que proporcionan los sentimientos negativos, le mantengan aún erguido.  
El vigia es el último eslabón de una generación que muere. El vigia, al que ya nadie hace caso, alberga aún todo un concepto del mundo ajeno a los cambios, ajeno a la lógica y a lo evidente. hay muchos vigias, nos encontramos con muchos. Personas inamovibles en su pensamiento, inflexibles en sus puntos de vista, enroscados en sí mismos, con esa visión del mundo basada en la tensión, en la continua alerta, gente que no se relaja n es capaz de dejar que nadie a su alrededor lo haga.

En todo caso, hoy ha sido un día de hombres solos, unos más enderezados que otros, unos más cansados que otros, unos derrotados y vencidos, otros aún luchando por no doblegarse.
Comía con mi hijo y de nuevo otro hombre solo. Éste derrotado, vencido por el alcohol, como un dios exhausto derrotado. ¿Muerto o dormido? ¿Suicidado por le destino? la gente miraba extrañada al hombre que nada hacía, salvo dormirse, cansado. Extraña ver a alguien no capaz de mantener la lógica en este estúpido mundo. Quizás, los "solos" sean los únicos capaces, a veces, de quedarse solos consigo mismo y eso, un raro ejercicio, refuerza o desvanece. 
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