Vuelve el dinero

por Fausto Lipomedes  -  26 Agosto 2009, 09:35  -  #Cosas de todos los días

Pronto, muy pronto, en menos de horas, desaparecerán las calles sombrias, frescas y vacias de una mañana de agosto en Madrid. Vuelve ya a oirse el murmullo de los tiburones de las grandes ciudades volviendo de sus casas de verano en la costa levantina. Vuelven en sus Lexus y en sus BMWs cargados con la familia de diseño. Los niños, rubios y vestidos en plan guay americano, volverán a corretear y a gritar llenos de cables, de casquitos en las orejas y subidos en patinetes. Sus mujeres, rubias tensadas a fuerza de tratamientos, volveran a circular por las calles dejando sus segundos automóviles en doble fila para llevar a los nenes al cole, ir al gimnasio, ir de compras o simplemente quedar con sus amigas, a ver quien se ha tirado a un joven vigoroso y sudoroso durante el verano.  Ellos, hasta los huevos de ese ente extraño que es la familia, volverán a sus despachos, comilonas, reuniones y llamadas telefónicas, quedarán rápido con sus amantes y harán un ronda de contactos para ver que todo está en su sitio, y que disponen de los recursos necesarios para afrontar el enriquecimiento en este remonte econónico que se avecina. 

Les volveremos a ver en sus carros, engemelados, con sus gafas de sol de patillas anchas y anagramas dorados y plateados grandes en ellas. Se reflejará el sol en esos pedazo de relojes de astronauta y lobos de mar que llevan en sus muñecas, se curvarán sus corbatas de Loewe sobre sus abultados vientres y reirán como malignos virreyes de virreinatos particulares y fraudulentos. Madrid se volverá a llenar de gente que vende y compra de todo en un trasiego infinito de transacciones comerciales con márgenes de beneficios, márgenes de explotación, facturaciones, stocks, redes de distribución, capacidades logísticas, marketing,  campañas de publicidad, rankings, liderazgos, crecimientos y trimestres. ¡¡¡Uff, que aburrimiento!!!

Volverá Al Qaeda, esa especie de reino del mal al estilo reino de Spectra del agente 007, una banda de bandidos asesinos de cuya existencia nos enteramos todos el día siguiente al derrumbe de las torres gemelas de Nueva York. Volverá Bernake, el IBEX, el Nasdaq, el índice Nikkei, la negociación colectiva, los EREs; volverán índices, estadísticas y cifras con un % detrás, demostrando lo positivo y lo negativo. Volverán los millones de euros, las partidas presupuestarias, los fondos de compensación, ETA, la lucha contra terrorista, la gripe A en todo su apogeo, las enmiendas, las comisiones de investigación, los jueces, los recursos, las salas de la audiencia, el Tribunal Supremo (que suena como si dios perteneciera a él), el Tribunal Constitucional, Montilla, la financiación catalana, la oposición, los miebros del gobiernos, ministros y directores generales, adjuntos a la dirección general, comisarios, concejales, presidentes de gobiernos central y autonómicos, sindicatos, patronales, asociaciones vecinales, representantes de asociaciones de víctimas de todo tipo, daminificados y sus defensores, y sobre todo, volverán los putos contertulios para mezclar todo, agitarlo, y soltar sus magnñificas chorradas en ese tono pausado, democrático, sin levantar la voz, con su tibieza caracterísitica y pagados por los grupos de influencia e interés que defienden. 

Volverán los atascos, volverán los nervios por encontrar sitio para aparcar, los guardias de pin y pon, los taxistas cabrones y los demoledores conductores de autobús. Volverán las camionetas de reparto con sus estresados conductores/repartidores sudamericanos. Volverán los puntos muertos, las primeras, los puntos muertos las primeras, mirando el color rojo y verde. Volverán  todos y todo, un circo en movimiento con el único objetivo de hacer dinero. Vuelve el dinero, el rey de reyes, el as de la baraja. Se acabaron los demás temas sociales que hace tiempo que no son rentables. Vuelve el rendimiento de lo rentable y lo demás carece de interés e importancia. 

Luchadores sociales, filósofos, pensadores y cantautores, os habéis quedado sin mundo. Sois animales prehistóricos, una especie en extinción sin foro que os haga caso. Naturistas, naturalistas, artistas, bohemios, voluntarios, anónimos colaboradores, os han engullido los nuevos cracks de lo que no es económico, los cocineros, los enólogos, que también son rentables, que son negocio, que dan dinero. 

Por supuesto, por encima de todo, el que nunca se va, por lo tanto nunca vuelve, pues siempre está, el fútbol. 

 
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