Una familia de cielo raso

por Fausto Lipomedes  -  29 Mayo 2009, 19:26  -  #Cosas de todos los días

La familia, al menos para mi, o al menos mi familia, es como un gran cielo raso. Pero aún es más. Es como un cielo raso de día blanco a la una del mediodía.

Cielo raso de día blanquecino, de los que levantan dolor de cabeza, de los de ojos entrecerrados, día de ausencia de colores, todos ellos aguados, extinguidos por la capa de luz blanca encharcada en barros y fluidos claros.

Blancos transparentes, blancos sucios como el cuarzo, blancos que quieren ser blancos y puros pero que sólo son luz, luz hiriente, luz que hace daño, luz que quema, luz alocada, luz en rayo, luz que orada, que no acaricia, sólo penetra, luz que hace agujeros, luz que mata. 

Mi familia, la familia por tanto, es como un cielo raso de día blanquecino. Monótona,  imposible de sustentar nada, mero complemento porque algo ha de haber arriba, sobre nuestras cabezas. Día raso sin ningún fenómeno meteorológico. Día raso en el que nada hay que poner en duda, sin pronósticos, tan ausente de interrogantes que acabas por ignorar, si acaso sólo tratas de protegerte. La familia mata. 

Un viejo amigo decía: la familia, cuanto más lejos mejor. La familia protege tanto que axfisia, la familia quiere tanto tu bienestar que se vuelve egoísta, la familia exige tanto la defensa de su vínculo de sangre que estruja. La familia sólo valora que estés ahí, en la familia, cómo estés da igual, la familia te amordaza, te ata, te engorda, te contempla pastando, emitiendo gruñidos. La familia exige el sacrificio del mundo y sólo mira el desarrollo de puertas para adentro.

La familia se defiende, la familia se atrinchera, la familia exculpa y disculpa a cualquier gilipollas, que forme parte de la familia. La familia emite suspiros, la familia no actúa, solo llora en los entierros, la familia sólo quiere amor indudable. La familia encubre incestos, malos tratos, abusos y extorsiones. La familia es para mi como las horas de la siesta en verano. Ratos de vida muerta, ratos de espera.

La familia es inhibición, la familia es poner en duda lo que deseas. La familia es incomprensión, la familia es la mejor representación del egoismo, la mejor estructuración social del sometimiento, de la tiranía de la sangre, del respeto y la autoridad caprichosa nacida del azar.  
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase: