El desconcierto de la soledad

por Fausto Lipomedes  -  11 Mayo 2009, 21:30  -  #Cosas de todos los días

El día ha sido como anónimo. El día ha sido para recordar, para quedarte solo pensando. Mi chica se ha ido de nuevo, y es alucinante como los huecos, los vacios, se agrandan hasta hacerte sentir solo. Casi se podría decir que se rien de ti. Hoy me he fijado en la cantidad de gente sola que hay en Madrid. A veces pasa desapercibida, otras veces es evidente. Hoy, un conocido mio me ha dicho: "en cuanto tienes la tiña, pasan de ti". Se refería a la actual situación económica, y cómo todo el mundo le ha dado la espalda en estos momentos en que va a perder su trabajo, lo que el ha interpretado como tener la tiña. 

Sea por lo que sea, hoy he visto mucha gente sola. Supongo que si te sientes solo, buscas elementos similares a ti. Es igual que cuando tienes en la cabeza comprarte un coche. No paras de ver ese coche por las calles.

Gente sola, preocupada, ensimismada en sí misma.  Mi conocido se ha quedado sin su pedestal, sin su mundo, y no sabe estar sin él. La crisis llega a los barrios residenciales. Ya no hay clases obreras, capaces de hacer de colchón en estas situaciones, tampoco hay guerras probables que exijan reconstruir todo después de destruirlo.

He quedado a comer con él y ha llegado en un Mercedes de no se cuantos millones. Hemos hablado de su situación en un restaurante de lujo, el con su "rolex", yo con mi "omega". Pescado a la plancha, ensalada de tomate con orégano y salsa de aceitunas, vino, postre y café. Desesperado. No necesita un trabajo, necesita mucho dinero para poder mantener su nivel de gastos corrientes. Su ausencia de ingresos le ha dejado sin vida. Se ha quedado solo. 

Hoy he visto gente sola. Niños vestidos de hombres tratando de serlo, hombres que se convierten en niños asustados, mujeres tratando de ser más fuertes de lo que eligieron ser. Cansados y cansadas de sonreir. Fingir, decir que esta todo bien, reír, simular, ya no da dinero. Ahora es quizás, el tiempo de las esencias, le toca al otoño vivir. Sobran flores, sobran petalos y capullos, se buscan raices, discretas pero fuertes.  

Hoy pareciánse haberse perdido las tendencias, parón de lo guays y de lo que no hay que perderse. Hoy era un día de desconcierto. ¿Qué hacer sin alguien que me marque el camino? Supongo que la soledad es una pérdida de cierta organización, y cada uno tenemos la nuestra. Habrá quien no sepa que hacer sin su absurdo estress, tanto para ganar dinero como para gastarlo. Hoy mi chica se ha ido, y mi soledad es de otro tipo.  

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase: