Agobio

por Fausto Lipomedes  -  2 Mayo 2009, 11:05  -  #Cosas de todos los días

A veces tengo la sensación de no estar haciendo lo que debería de estar haciendo. A veces pienso que no hago correctamente algunas cosas, simplemente porque las cosas que hago son estupideces, con respecto a cosas más importantes y serias, que son las que debería de estar haciendo. A veces, me monto en la cabeza calendarios, dietarios y cronogramas, dando espacio a cada cosa, y ninguna de ellas reina sobre las demás. A veces unas cosas ocupan más espacio del esperado, por lo tanto las resto espacio, o simplemente las obvio. No acierto a distinguir que cosas son más importantes que otras, o simplemente, qué cosas me apetecen más, frente a otras que podría considerar como secundarias. Aplazo, aparco, llevo al exhilio proyectos, que no se si son tal o simplemente pajas mentales, ideas malformadas y sin forma coherente aparente. 


Admiro a los holgazanes, admiro a las personas despreocupadas, o sólo preocupadas y concentradas en lo que viven en cada momento. No es mi caso. Admiro a la gente sin horarios, a la gente concentrada en su bienestar. No las censuro, las envidio, las envidio por encima de todo. Admiro su sangre fría por no tener en cuenta el efecto o las consecuencias de sus actos en los demás.

 Supongo ser  una persona atormentada. Una de esas personas que continuamente está analizando la conveniencia de sus actos sin saber muy bien que desea realmente. 
 

Me imagino que debe de ser una enfermedad moderna, y en más de una ocasión he acudido a un psicólogo en busca de ayuda, pero a medida que avanza el tratamiento, acabo aburriéndome de mi mismo y de la vida que cuento. He contado mi vida en dos o tres ocasiones, y siempre he tenido que hacer verdaderos esfuerzos para tratar de ser sincero con lo que cuento. No me refiero a contar historias que no son verdaderas, me refiero a contar cosas analizadas y consecuentes. Me imagino que arrastro montones de hechos y de acciones desde hace años, de los cuales aún no tengo una explicación, al menos una explicación analizada y estudiada. Siempre he tenido verdaderos problemas de memoria para, simplemente poder ordenar los hechos de manera cronológicamente coherente.

Pasan  los años, y a medida que lo hacen, la sensación crece, simplemente porque te das cuenta de que cada vez te queda menos tiempo para ser feliz, que para mi no va más allá de estar a gusto, conforme con tus actos y tranquilo con ellos.  

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