Partículas esponjosas

por Fausto Lipomedes  -  17 Octubre 2021, 20:09  -  #composición, #cuerpo, #humano, #partículas

Pues sí. Ya me gustaría contaros cosas bonitas y repletas de felicidad. Cositas estúpidas escritas con diminutivos que hicieran que vuestros labios se curvaran y dibujarais un eterna sonrisa, esa que mucha gente se ha colgado en sus rostros aunque se esté cagando en ti mientras te mira con sus ojos chispeantes. 
Pues no, lo siento, no me salen.  Cada vez son menos los regocijos íntimos que tengan entidad suficiente como para ser narrados. Además, son tan pequeños que no dejan de ser minutos larvarios incapaces de reproducirse, al menos un tiempo lo suficientemente prolongado como para convertirse en un hecho. 
Lo cierto es que sigo en mi profundización sobre el aislamiento y cada vez practico menos las acciones colectivas, salvo las que así están definidas, tales como ir a comprar o el desarrollo de mi actividad profesional. Pero dejadme que os diga que creo que este aislamiento que tanto ansío es muy común entre los demás ya que, aunque den a entender lo contrario, cada vez intuyo a la gente más sola, aun dentro de una noria, soledades llevadas en colectividad por temor y por miedo a no ser cómo los demás. 
Bueno, hoy es domingo y me resulta realmente fastidioso sentirme melancólico de que lo sea por apatía hacia los lunes. Hacía mucho que no tenía esta sensación, concretamente desde mi etapa escolar, y tiene cojones que me vuelva en el umbral del final de mi vida profesional. Me digo que puede que me esté quedando sin fuerzas, pues con el paso de los años las pierdes. No sé si son esas fuerzas las que te empujan a respetar a los demás o a verles de tal forma que te inspiren respeto. El caso es que a mí se me van escurriendo por mis extremidades como si gotearan y con ellas van cayendo también los velos de dignidad que cubrían a muchos de los personajes con los que habré de enfrentarme mañana, de nuevo. 
Es un problema esto de perder el respeto a algunas personas, sobre todo cuando tu bienestar depende de su suposición de que te lo inspiran. Y digo que es un problema porque en mi profesión la interacción es esencial, por lo que necesitas, de nuevo, mas energía adicional para simular. Y simular es despreciar y fingir aprecio, todo a la vez y en un momento determinado, momento que se multiplica exponencialmente, uno tras otro, a lo largo de un reunión o de una conversación telefónica. Me deja agotado, al igual que tener que tomarme en serio actos y acciones que han perdido todo interés para mí. En definitiva, mi situación es dramática, jajaja. 
Llevo todo esto en silencio, como una especie de contención contenida que he de controlar, triple cierre, dentro de mí, hermético, sin dejar escapar una sola fisura de sorna, así lo exige el guión. Y lo consigo. 
No sé si algún día estallaré, supongo que tendré la oportunidad de que así sea y, de nuevo, será una implosión de la que nadie se enterará, pero que a mi me llenará de regocijo y hará expandirse a mi organismo hacia el infinito en millones de partículas negras. Supongo que dentro de mí quedarán las multicolores y las esponjosas. 

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase: