Liviano II

por Fausto Lipomedes  -  28 Julio 2020, 21:03  -  #psicológia, #carácter, #cómo, #soy

Empiezo a tener la certeza de no haber podido acceder a ese diccionario del carácter y los atributos, ese gran volumen que mucha gente sí ha podido encontrar y adquirir y que forma parte de sus bibliotecas. Además, es un libro claramente usado, se nota en sus hojas  manoseadas, de ahí que sus poseedores , después del profundo estudio del contenido de sus páginas. 
califiquen con tal determinación 

Tengo la certidumbre de qué acabaré mi vida así, sin encontrar un ejemplar que me permita conocerme a fondo y supongo que este vacío es una irresponsabilidad, una falta de respeto hacia los demás, sobre todo ahora que todo el mundo sabe tanto de todo esto, y es capaz de juzgar y hablar tanto de comportamientos y de calificar tan rotundamente las conductas. Hay que estar tan atento a como eres, a qué ideas expresas y con qué palabras y términos. 

Sin embargo, esta dramática situación también tiene sus cosas buenas, ya que mi desconocimiento sobre ese conjunto de normas también me hace sentir liberado, y funciono dando rienda suelta a mi visión de las cosas. Soy como una especie de verso libre y heterodoxo basándome en lo que yo también he aprendido y he apuntado en mi propio libro, que igual sólo es un conjunto de apuntes esquemáticos. Así, he desarrollado y practico una especie de ultra percepción que me permite ahondar bajo la capa de barniz de la mayoría de los seres humanos, facilitándome descifrar el abismo que va del  “te digo esto, pero en realidad pienso esto otro”.  Creo que no hay cosa más cómoda que ocultar tus verdaderas intenciones, tus temores o tu ignorancia e incapacidad, bajo el manto del discurso formal y sin sorpresas o, llevando el tema al extremo, practicando el silencio, pero no el de la reflexión sino el de la necedad. Como consecuencia de ello, hay muy pocas conversaciones u opiniones que me interesen realmente y me induzcan a entregarme a ellas. 

Años atrás, cuando aún no se había extendido la estandarización de las conductas, disfrutaba observando a los demás, pues en cada persona podía descubrir un universo, pequeño o grande, con sus planetas y satélites particulares.  Pero hoy en día, tanta conducta enlatada y tanto puritanismo y perjuicio a la hora de enjuiciar las inadecuadas, ha provocado que todo el mundo, más o menos, opere de igual manera, se exprese con las mismas palabras y transmita las mismas ideas. Este hecho convierte en realmente complicado encontrar formas de ser diferentes o extravagantes y, en consecuencia, cautivadoras. 

Esta situación actual tiene sus partes buenas, ya que posibilita poder desconectar sin que por ello pierdas el hilo de nada, y no me refiero a desconectar de las personas, me refiero a desconectar del mundo en general. 

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