Nocturnidad

por Fausto Lipomedes  -  6 Abril 2020, 19:12  -  #noche, #insomnio, #remedios, #nocturno

Me cuesta dormir, aunque luego duermo con un lirón. Ahora no pongo despertador, lo que provoca que me vaya a la cama relajado y sin esa sensación de las horas de sueño que tengo disponibles. Además, mi organismo no me traiciona, y espontáneamente, se despereza por las mañanas, coincidiendo en la mayoría de las ocasiones a la hora a la que me he de levantar. 
Pero esa libertad que me he otorgado también relaja mis horarios. Al no imponerme limite a mi nocturnidad, mi cuerpo parece resistirse en querer irse a la cama y se mantiene despierto en una especie de esfuerzo por alargar el día y, en definitiva, el tiempo. Así que es habitual que me convierta durante las madrugadas en una especie de ánima vigilante de los alrededores mientras mis escasos vecinos parecen haber conciliado el sueño.  
Al silencio habitual de estos días, se suma a esas altas horas el de la noche, siendo tan intenso que casi pueden escucharse las nubes avanzar o incluso el crujido de los tallos de las hojas mecidas por la brisa. También se cruzan gatos conmigo, siempre deambulando de un lado para otro o apostados en lugares altos desde los que controlan cualquier movimiento, por pequeño que sea, sobre el terreno. 
Tampoco surcan el firmamento los aviones que habitualmente lo hacen a distintas alturas con sus lucecitas intermitentes que cuando están lejos, suelo confundir con estrellas y astros. 
Respiro hondo en la madrugada. Todo está tan limpio que incluso llego a pensar que tanta lluvia que está llegando lenta estos días, lo hace al no ser frenada por las boinas de contaminación de las grandes ciudades o por las estelas de carburante quemado por los aeroplanos que cortan el cielo. El aire huele mejor, y mi vista parece llegar ahora más lejos. En este sentido, y no sólo en este, pienso que me va a dar pena que esta situación se acabe. Sinceramente, cada día tengo menos ganas de volver a la normalidad de antes, ya que aunque digan por ahí que todo va a modificarse, yo creo que nada será diferente y que cuando esto pase habrá quienes vendan adosados con jardincito aportando el valor añadido del mismo de cara a la próxima pandemia. Pronto olvidaremos este extraño arranque de primavera aunque lo recordemos anualmente como solemos hacer con todo lo que nos ocurre. 
Quizás por eso me cueste tanto irme a la cama, para poder disfrutar más horas de esta extraña sensación de raza desaparecida y los beneficios que ello ha traído. Quizás fuera una buena idea que impusieran esto de confinarse un par de semanas al año. Dejaríamos descansar al Planeta y también dejaríamos que descasasen nuestros espíritus. Sin embargo, sé de gente que lo está llevando mal, que en lugar de invertir esta oportunidad en mirarse un poco, se dejan llevar por la apatía y por la abnegación a este destino de inmovilidad, como si su vida no tuviera sentido alguno si no existen a su alrededor las rutinas de siempre. Bien es cierto que puedo pensar así por el hecho de vivir solo y habría de ponerme en el lugar de quien no tiene esa oportunidad. 

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