El rarito (continuación)

por Fausto Lipomedes  -  11 Febrero 2020, 23:15  -  #personalidades, #personas, #raras

Para completar mis observaciones sobre el “Rarito” creo que es importante comentar la única nota discordante de él que me llama la atención. Bueno, discordante para mí con respecto a todo lo que he observado de él hasta ahora, ya que supongo que para él formará parte de sí mismo. Hago esta extensión de la información pues esta mañana, al igual que ayer, me he vuelto a cruzar con él, en el desayuno.  El detalle que ha llamado mi atención son sus patillas, tipo bandolero. Son patillas pobladas, negras, anchas y si bien parecerían grandiosas en cualquier otro individuo, en el Rarito pueden pasar desapercibidas, tanto que sólo hoy he reparado en ellas. 
Otro pequeño detalle en el que también he reparado ha sido el de los colores de su vestimenta. Hoy he descubierto que también dispone de ropa en tonos azules. Ciertamente, cuando decide un color, bien sea el azul, el beige o el verde, no se complica la vida, elige vestirse, tanto arriba como abajo, del mismo tono. El Rarito va bien afeitado, y hoy que ha estado en una mesa cercana, he podido comprobar que su tez es esponjosa y suave, o al menos eso aparenta, cualidades, al menos la de la suavidad, que también puedo atribuir a su pelo. 
Es un tipo educado, se sienta con sus piernecitas juntas, como un buen escolar y si no dispone de periódicos, como hoy, se enzarza con un teléfono móvil. Hay alguien con quien mantiene conversaciones, y parecen sesudas, pues a veces se muerde ligeramente un uña y frunce su ceño antes de contestar con uno de sus deditos, de igual modo que lo suele hacer una persona mayor cuando va cogiendo habilidad con los móviles. El Rarito, a medida que se acumulan los días en que te hace anónima compañía va dejándose querer y a pesar de su aséptica presencia, sientes cierto gusto en sentarte cerca de él, quizás para, simplemente, protegerle. 

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