La principita

por Fausto Lipomedes  -  16 Enero 2015, 01:00  -  #Las razones del diablo

La principita

L., esa mujer en un lío, ese lío que atenaza a esa mujer, ese lío con el que vive, del que anda desenredándose. constantemente L., esa mujer atada que siempre muestra un sonrisa entre sus anclajes, candados y mordazas. L., la mujer del corazón grande y las orejas pequeñas que afirma habérselas agujereado con alfileres, por eso ahora oye tan mal, o quizás no quiera oírlo todo. L., con sus ojos tras cristales que transmiten a veces pena, otras tan alegres, otras te penetran, otras te comentan, otras te desnudan, otras te ocultan, otras piensan, mirándose hacia dentro. L. con sus discursos a saltos, como un crío que jugara en una escalera, ahora salto dos, ahora subo, ahora bajo. L., esa mujer, me recomendó el libro. Con ilustraciones, de letras grandes, para niños, con sus lógicas aplastantes, machaconas, cabezonas, preguntonas. Se lo cuento a un judío gordo, muy gordo, medio ciego, que tiene una novia también ciega, padre de dos niños, amigo. Se ríe asombrado, no lo entiende, y él escribe poesía, siempre de amores, de cuerpos y sudores, de anhelos, sensaciones y sinsabores, frustraciones, deseos, insatisfacciones. MI chico, el de mi libro, con su desparpajo me descubre el mundo que ya conozco, me lo da la vuelta, lo renueva, un aire fresco, el origen, y de todo ello me queda la envidia hacia la maravilla de la inocencia virgen y el ansía por saber, pero siempre solo, de planeta en planeta. Gracias.

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